sábado, 5 de septiembre de 2020

ESTUDIO DEL TRABAJO II

  


Descartes, que en su famoso Discurso del Método enunció las cuatro reglas básicas de estudio del trabajo:

– de evidencia

– de análisis

– de síntesis

– de control.

Estas cuatro reglas han rendido servicio a la resolución de muchos problemas humanos y se pueden seguir considerando como la base de todo estudio del trabajo. 


Según la regla de evidencia:

“No debe admitirse como cierto nada que no haya sido demostrado y debe evitarse la precipitación, liberando la razón de las pasiones para emplearla bien.” 


Según la regla de análisis: 

“Cada trabajo o problema debe descomponerse en una serie de trabajos o problemas menores, cuya resolución sea más sencilla.”

  
La regla de síntesis sigue la vía contraria: 

“Se deben agrupar las diferentes soluciones encontradas a cada uno de los pequeños problemas para llegar de esta forma a la solución total.” 


Por último, la regla de control reza: 

“El control tiene por objeto verificar la certeza de nuestras deducciones y comprobar los resultados obtenidos.”

 

 

 


 

Los principios de Taylor, son los siguientes:

- Para todo tipo de trabajo, estudiar una técnica racional cambiando los métodos rutinarios.

- Transmitir sistemáticamente esta técnica al ejecutante, para que pueda aplicarla íntegramente.

- Separar las funciones de preparación del trabajo, de las de su ejecución.

- Especializar cada una de las funciones.

- Repartir equitativamente entre la dirección y el personal, los beneficios.

Frank Burker Gilbreth (1841-1925), encaminó su trabajo preferentemente hacia el estudio de movimientos. Taylor había tenido serias dificultades para describir el método de trabajo, por desconocer los elementos básicos que le permitieran describir cualquier trabajo.

Indudablemente este es un vacío importante que vinieron a llenar Gilbreth y su esposaLilliam M. Gilbreth, cuyos conocimientos de psicología complementaron las técnicas que él poseía. Los estudios de los esposos Gilbreth, culminan con el descubrimiento de los “gestos elementales”, que son los realizados en el desarrollo de cualquier trabajo. Los “gestos elementales”, reciben la denominación de “Therbligs” (es el mismo apellido escrito al revés).

Gilbreth comenzó sus observaciones a los 17 años, cuando entró a trabajar en la construcción de edificios. Pudo entonces apreciar que los albañiles, al colocar ladrillos, empleaban series diferentes de movimientos, según trabajasen a ritmo rápido y que, además, cuando enseñaban a alguien, empleaban otra serie de movimientos con los que resultaba más lento el trabajo.

También observó el empleo en estos trabajos de una serie de movimientos inútiles, cuyo único resultado era producir fatiga al trabajador.

Por ello se dedicó a ordenar el trabajo en otra forma; la importancia de su obra reside en esos micromovimientos o gestos elementales, por medio de los cuales es posible definir y analizar el trabajo humano, y además, son precursores de unos sistemas de medidas que permiten estudiar los métodos y el tiempo preciso de ejecución con sólo la fijación de los movimientos necesarios para realizar la operación (Normas de tiempo predeterminadas).

En el año 1910, podemos considerar la existencia de dos escuelas claramente definidas:

- Escuela de Taylor: que tiene por base el estudio de los tiempos.

- Escuela de Gilbreth: que tiene por base el estudio de los movimientos.

 

 

1.1 Tiempo estándar y actividades


De los tiempos observados al tiempo estándar

El hecho de convertir una serie de tiempos observados en tiempos tipo o estándar, requiere de la aplicación sistemática de una serie de pasos en los que se hará importante que el analista tenga claridad respecto a la base teórica del cronometrajedel trabajo, la valoracióndel ritmo, y los suplementosdel estudio.

 

1. Análisis de la consistencia de los datos

El análisis de la consistencia de cada elemento demanda estudiar las variaciones que puedan percibirse de los tiempos observados. Las medidas que han de tomarse según los resultados de cada análisis son las siguientes:

Si se determina que las variaciones se deben a la naturaleza del elemento se conservan todas las lecturas.

Si se determina que las variaciones no se originan por la naturaleza del elemento, y la lectura anterior y/o posterior donde se observa la variación son consistentes; la inconsistencia del elemento se deberá a la falta de habilidad o desconocimiento de la tarea por parte del trabajador. En este caso, si un gran número de observaciones son consistentes, se puede eliminar las observaciones extremas y sólo conservar las normales. En el mismo caso, si no es posible distinguir entre las observaciones extremas y las normales, deberá repetirse íntegramente el estudio con otro trabajador.

Si se determina que las variaciones no se deben a la naturaleza del elemento, pero la lectura posterior y/o anterior al elemento donde se observa la variación, también han sufrido variaciones; esta situación ocurre por errores en el cronometraje, cometidos por el tomador de tiempo. Si es mínimo el número de casos extremos, estos se eliminan, y se conservan sólo los normales. Si por el contrario, este error se ha cometido en muchas lecturas, aunque no todas sean en el mismo elemento; lo más indicado es repetir el estudio, y esta repetición deberá hacerse las veces que sea necesario hasta lograr una consistencia adecuada en las observaciones de cada elemento.

Si se determina que las variaciones no tienen causa aparente, deben ser analizadas de manera cuidadosa antes de ser eliminadas (si es posible volver a la fase de observación). Nunca debe aceptarse una lectura anormal como inexplicable. Ante la existencia de dudas, es recomendable repetir el estudio.

Para evitar las repeticiones del estudio es recomendado reconocer la importancia de las anotaciones especiales en el proceso de cronometraje, dado que esta información es vital para identificar las causas de una variación determinada.


2. Cálculo del promedio por elemento




















Otros.



1.2 Métodos y técnicas de medición

Estudio de tiempos predeterminados.



Con la aplicación de las técnicas MTM es posible, antes de iniciar la producción, disponer de métodos y tiempos correctos de ejecución y crear datos normalizados y fórmulas de tiempos (sin necesidad de valorar en cada caso el ritmo de trabajo de los operarios).

Las técnicas MTM utilizan tiempos predeterminados, catalogados para cada tipo de movimiento o conjunto de movimientos (sin acudir en ningún caso a la observación y registro directos de valores “tiempo-actividad”). Dichos tiempos suelen plasmarse en tablas MTM, derivadas de cronometrajes y de otros procedimientos, que garantizan científicamente una determinación objetiva de los tiempos y una mejora de métodos correctos de trabajo; por ello están recomendadas por la OIT.

Las técnicas MTM que ITEMSA utiliza, promueve y enseña con los cursos de métodos y tiempos permiten evaluar, planificar y optimizar cualquier tipo de proceso (en especial los manuales o aquéllos en que preponderantemente intervenga la mano de obra), asignando a las operaciones –después de mejoradas y mediante cualquiera de las técnicas MTM-, unos tiempos de ejecución predeterminados, correctos y exigibles, elaborando  y aplicando -en su caso- tablas de tiempos válidas para cualquier operación en dicho ámbito.

MTM-1. La técnica MTM-1 es especialmente útil para la simplificación y mejora de los procesos y su empleo se recomienda en los procesos manuales de tiempo ciclo corto, para establecer métodos que aporten un alto nivel de productividad y tiempos muy precisos. Quienes utilicen correctamente esta técnica reducirán sustancialmente los costes de fabricación de tales procesos, simplificando y reduciendo los movimientos estrictamente necesarios para la realización del trabajo, asignándoles tiempos predeterminados correctos y exigibles; en su caso, mediante la elaboración e implantación de una tabla MTM de estándares, a actualizar periódicamente en función de las variaciones registradas en la evolución de los datos correspondientes a dichas operaciones.

https://ingenieriaindustrialupvmtareasytrabajos.files.wordpress.com/2013/07/mtm1.pdf

MTM-2. La técnica MTM-2 es un procedimiento sintetizado a partir del MTM-1, cuya utilización resulta tres veces más rápida, para el mismo tiempo a analizar. El MTM-2 está especialmente indicado para la producción en masa, utilizándose ampliamente en el sector de automoción y empresas auxiliares, donde el tiempo ciclo ronda o supera ligeramente el minuto de trabajo.

MTM–SD (Standard Data). La utilización correcta de esta técnica hace posible acortar el tiempo de análisis que comporta el uso del MTM-1 y reducir su considerable coste.  Permite realizar el estudio de movimientos de las operaciones manuales, asignándoles los correspondientes tiempos de ejecución, uniendo movimientos que normalmente se dan juntos y disminuyendo el número de decisiones a tomar.

MTM-UAS Operaciones Básicas. Técnica especialmente concebida para acortar el tiempo de análisis del MTM-1 (es unas diez veces más rápida que éste, para un mismo tiempo a analizar) y reducir su alto coste, sin menoscabo notorio de la exigible calidad de los datos y contando con ciclos completos de movimientos. Está particularmente indicada para su uso en una producción de series largas, se ha desarrollado también y se está aplicando con éxito en el sector del automóvil y empresas auxiliares, así como en el sector aeroespacial.

(Las modalidades  MTM-2, MTM-UAS Operaciones Básicas y MTM-Standard Data reducen significativamente el tiempo de análisis y el alto coste de la aplicación del MTM-1).

MTM–Inspección Visual. Aunque el MTM-1 incluye el estudio de dos elementos de base para el desplazamiento de la mirada y el control visual, éstos representan un porcentaje ínfimo dentro del tiempo ciclo. Quienes utilicen correctamente esta técnica podrán establecer métodos eficientes para el desarrollo de las actividades de inspección y control de la calidad industrial, en las que se requiere una especial atención visual, determinando con adecuada precisión los tiempos y costes correspondientes.





















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